lunes, enero 28, 2008

Tupper-Sex

Un buen día, Neblina habló en su blog de Esto. Be. lo leyó y, pareciéndole una idea interesante, hizo una discreta “encuesta” verbal a varias de nosotras para ver si podía organizar una divertida reunión con una asesora. Nos prometió canapés, té, Lambrusco y una crema que te dejaba bizca. Así que era del todo imposible negarse.
Fuimos llegando de manera escalonada a casa de Be. Cada una con algo de beber y picar para la fiesta, como dictan las buenas maneras cuando vas a una fiesta (de la maleta roja o de lo que sea). Cuando ya estábamos tod@s (20 mujeres y un gay majísimo), llegó A.M., asesora titulada y super simpática pero que al ver tanto aforo puso cara de: “diosmio, diosmio de ésta me quedo afónica… pero también me forro”.
Hay que decir que en general todos los productos eran de muy buen gusto y la cosmética tenía gran calidad y sabía a piruleta, a frutas exóticas y a champagne. Y nos lo pasamos genial probándolos, olisqueándolos y toqueteándolos (¡¡¡las cremas, malpensados!!!).
La Srta. Be comparte piso con dos majérrimos especimenes masculinos. El Hombremalo y M. M. estaba fuera de la ciudad (no sabemos si puso pies en polvorosa al conocer la invasión de los ultracuerpos femeninos o simplemente tenía planeado salir de fin de semana). Y el Hombremalo había sido amablemente invitado a irse al cine durante el tiempo que durase la reunión.

A eso de la una de la mañana, el Hombremalo llamó a Be.

Be.: Que no, Hombremalo, que no puedes volver a casa, que todavía no hemos acabado.
Hombremalo acató y no vino.

Al cabo de una hora y media, la asesora ya se había ido (afónica pero forrada). Estábamos charlando y terminándonos nuestras copas de Lambrusco cuando sonó el telefonillo. Una de las invitadas se levantó y fue a ver. Volvió descojonándose de risa y diciendo que era un chico que afirmaba ser la policía, que nos quería ver a todas con las manos arriba y con los artículos sexuales a la vista. Era el Hombremalo, claro. Entró tapándose los ojos (que mono) y disculpándose por aparecer. Esbozó un pucherito y nos dijo que en la calle hacía mucho frío y que se metía en su cuarto para no molestar. Al decirle que la reunión ya había acabado, se destapó los ojos. Éstos le brillaron al ver la generosa cantidad de mujeres juntas en su salón y sin pensarlo dos veces:

Hombremalo (voz “casual”): Pues como que mañana es mi cumpleaños y voy a hacer una fiesta, aquí mismo. Y ESTAIS TODAS INVITADAS.

No sabemos si fue por “si colaba”, pero lo cierto es que más de una y de dos fue al cumpleaños. Un exitazo de fiesta, oye, aunque no me dejaran organizar la subasta de treintañeros solteros que propuse.

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5 comentarios:

Blogger EmeA ha dicho...

La verdad es que me pregunto cómo habrías hecho para que algún treintañero soltero que yo me sé se dejara subastar :D

lunes, enero 28, 2008  
Blogger Sheena ha dicho...

Emea, deme tiempo, si conseguí casar a mi amiga menos agraciada, qué no podré hacer con usted, que es como un oso de peluche monísimo...
besukis!!

martes, enero 29, 2008  
Blogger Necio Hutopo ha dicho...

mmm... takiones o coincidencia?

No, si lo que pasa es que el mundo es un pañuelo

martes, enero 29, 2008  
Blogger Sheena ha dicho...

De pañuelo nada, Sr.necio hutopo. Digamos que fuimos a la misma reunión...:-)

besukis!!

martes, enero 29, 2008  
Blogger EmeA ha dicho...

> qué no podré hacer con usted, que es como un oso de peluche monísimo...

Esto suena a proposición... pero vamos, que no estaba hablando de mí, sino de otra gente mucho menos manipulable que yo

martes, enero 29, 2008  

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